SANTO DOMINGO. – Abinader declara emergencia con carácter regional en cinco provincias y el Distrito Nacional, como respuesta a los daños causados por la vaguada asociada a un sistema de baja presión que ha impactado el territorio nacional. La medida está contenida en el Decreto núm. 234-26, emitido el domingo 12 de abril de 2026.
Las demarcaciones incluidas en la disposición son Puerto Plata, Espaillat, Valverde, Santiago, Santo Domingo y el Distrito Nacional. Según la Presidencia, la decisión responde a afectaciones significativas en la agricultura, las infraestructuras, las viviendas y otros sectores.
El texto oficial precisa que la medida se adopta en el marco del artículo 23 de la Ley 147-02 sobre Gestión de Riesgos, que permite declarar este tipo de situación por regiones cuando eventos atmosféricos provocan daños de consideración.
Abinader declara emergencia por daños de la vaguada
La Presidencia informó que la declaración busca facilitar la respuesta del Estado ante los efectos de las lluvias y de la vaguada, en momentos en que varias zonas del país han registrado inundaciones, afectación de viviendas y daños a infraestructuras. La decisión se produce en medio de varios días de alertas emitidas por los organismos de emergencia.
Aunque la nota oficial de Presidencia usa la expresión “emergencia nacional” en su titular, el contenido del decreto y del texto explicativo aclara que se trata de un estado de emergencia regional, limitado a las seis demarcaciones mencionadas. Ese matiz es importante para la precisión periodística, porque no aplica a todo el territorio nacional.
Abinader declara emergencia en provincias y Distrito Nacional
La medida coloca bajo un régimen especial a las provincias y al Distrito Nacional impactados por el fenómeno, con el fin de agilizar acciones de respuesta y recuperación frente a los daños. Hasta la publicación oficial de la Presidencia, no se detallaban en esa nota medidas complementarias específicas más allá de la declaratoria contenida en el decreto.
La disposición se conoce en una jornada marcada por decisiones preventivas y administrativas del Gobierno ante el deterioro del tiempo, incluidas medidas laborales especiales en provincias bajo alerta y acciones de respuesta de organismos del sistema de salud y de emergencia. Esa secuencia refuerza el enfoque de gestión de riesgos adoptado por las autoridades frente al evento atmosférico.